
Jardín Yuyuan, armonía e historia en Shanghái
Jardín Yuyuan (Yu Garden), también conocido como “el Jardín de la Paz”, es uno de los jardines clásicos más emblemáticos del sur de China. Pero, lo que lo hace realmente excepcional es que sea el único en su tipo completamente conservado en pleno centro histórico de Shanghái. Entre callejuelas laberínticas y el bullicio de locales y turistas, parece mágico toparse con este retiro de tranquilidad. Jardín Yuyuan encarna el arte paisajístico tradicional chino combinado con otros elementos como agua, plantas y su arquitectura en la búsqueda de un espacio íntimo para hallar la armonía. Y es que el ruido y el ajetreo propios de una ciudad del nivel de Shanghái, desaparecen tras sus puertas invitándonos a la contemplación y al ritmo pausado propios de épocas pasadas.
Tabla de contenidos
Información de interés
El Jardín Yuyuan se ubica en el distrito Huangpu de Shanghái, próximo al famoso bazar Yuyuan y a corta distancia del Bund, el Chenghuang Miao (Templo del Dios de la Ciudad) y otras atracciones destacadas. Además, cuenta con una excelente conexión mediante transporte público. Nuestra recomendación es usar el metro, que es muy eficiente y puntual, pese a que en hora punta puede ser un auténtico suplicio. También puedes elegir ir en autobús, aunque se tarda más, pero puede ser curioso vivir una experiencia más local. Y si estás cerca de zonas como The Bund o People’s Square, puedes llegar dando un agradable paseo de unos 20 a 25 minutos para ir tomando nota del pulso de la ciudad.
- En metro: línea 10 o 14 hasta la estación Yuyuan Garden. Las salidas 1 y 3 conducen directamente al jardín.
- En autobús: hay líneas que pasan en su recorrido cerca de Jardín Yuyuan, como la 64, 736, 805, 920, 911 y 930. Hay que bajar en la parada de la Estación Xinbeimen. Después tocará pasear durante 5 minutos. Estas rutas pueden ofrecerte una visión más realista de la vida cotidiana de Shanghái, pues pasan por mercados y callejones. Eso sí, ni se te ocurra tomar el autobús en horas pico debido al denso tráfico que puede prolongar tu viaje más de lo deseado.
- Pasear: opción estupenda si eres de los que prefiere integrarse en el ritmo de la ciudad y apreciar las vistas por callejones y calles históricas, sentir la fusión entre lo antiguo y lo moderno.

En lo referente a su horario y precio, a fecha de 2025, son los siguientes:
- Horario: salvo que haya algún evento nocturno, como El Festival de los Faroles, su horario normal es de 9:00 – 16:30.
- Precio: 40 yuanes para adultos. Gratis para menores de 1,3 m o hasta 6 años.
- Web oficial: Yu Garden.
Se puede comprar la entrada en taquilla ese mismo día, aunque aconsejamos ir a primera hora. Durante la temporada alta, festivos y fines de semana, puede que las entradas se agoten. Puedes hacer reserva online a través de WeChat o comprarla desde Civitatis. No olvides llevar tu pasaporte, es algo que no nos cansaremos de recordar, pero, si viajas a China, te hará falta para entrar en la mayoría de los sitios si no en todos.

Para visitar el Jardín Yuyuan y apreciar sus elementos y secciones en su totalidad, son suficientes 2 horas, aunque merece la pena dedicar toda la mañana entre el jardín y sus alrededores.
Origen del Jardín Yuyuan
Para que sirva de contexto, es importante saber que, durante el siglo XVI (periodo Jiajing – Wanli de la dinastía Ming), Shanghái ya se destacaba como una próspera ciudad portuaria, debido a su comercio marítimo y por familias que destacaban en su búsqueda del refinamiento cultural. Por aquel entonces, los jardines privados, más que simples lugares de ocio, eran un símbolo del estatus intelectual de la clase instruida o culta.

Es en esa época que Pan Yunduan, erudito local que llegó a ser funcionario, algo que era muy complicado en la época y que era un puesto que sólo se alcanzaba tras pasar unos exámenes muy complejos, decidió construir un jardín en su ciudad natal, no como muestra de poder, si no como muestra de devoción a sus padres, para que éstos pudieran disfrutar de una vejez apacible. Y de ahí surge su nombre, Yu significa paz y tranquilidad, y encerraba el deseo de Pan Yunduan para con sus padres.
El proyecto data que se inició en 1559 y tardó en completarse más de veinte años. No se privó de nada: materiales naturales de distintas provincias de China, artesanos de mayor nivel y maestros jardineros locales.
La estructura inicial del jardín combinaba:
- Pabellones para la contemplación poética.
- Estanques que reflejaban el cielo.
- Rocas apiladas con arte, simbolizando montañas en miniatura.
- Pasadizos serpenteantes para crear la sensación de que el paisaje va cambiando al caminar, siguiendo el principio de los jardines literarios de Jiangnan.
Se pretendía crear un pequeño mundo en el que las rocas apiladas representan las montañas, el agua simboliza la corriente, y la combinación de ambas, armonía entre hombre y naturaleza (es un arquetipo de la estética clásica china).
Etapas de declive y reconstrucciones sucesivas
Pero, ¿cómo pasó de ser un jardín familiar privado al patrimonio cultural y símbolo urbano que es en la actualidad? Para llevar a cabo esta transformación, antes tuvo que pasar por numerosas etapas de declive e incluso de destrucción. Sufrió incendios, saqueos, ocupaciones militares y subdivisiones urbanas (se vendió por parcelas). Como es natural, todos estos sucesos tuvieron una serie de consecuencias materiales en los elementos del jardín, algunos se perdieron, otros se trasladaron y algunos consiguieron recuperarse para devolverle parte de su esplendor en las sucesivas restauraciones por las que pasó.
Y ese declive comenzó con la muerte de Pan Yuduan en 1601, lo que ocasionó que la familia ya no pudiera mantener el coste que suponía un jardín de esa envergadura al ir perdiendo su influencia económica. Esa falta de recursos tuvo como consecuencia la venta del Jardín Yuyuan en parcelas y sucesivos cambios de propiedad. Esto ocasionó la pérdida de pabellones por la falta de mantenimiento, deterioro de otras estructuras y la partición de la unidad original del jardín.

Durante el siglo XVIII, comerciantes y personas de poder locales compraron el jardín y lo restauraron parcialmente, lo que hizo posible que se preservara gran parte del diseño del Jardín Yuyuan, con la consecuente propiedad colectiva y el cambio de jardín privado a un bien comunitario.
Durante la Guerra del Opio (1842), las fuerzas británicas invadieron Shanghái, y una de sus consecuencias fue la ocupación del jardín con la pérdida de elementos arquitectónicos debido a los saqueos, así como a la destrucción de mobiliarios y objetos y el deterioro de los pabellones y del sistema de estanques ocasionados por el uso militar. Aquí deja de ser un espacio controlado por la comunidad local a quedar vulnerable ante la violencia de esta guerra internacional.
China, por aquel entonces, estaba gobernada por la dinastía Qing, que enfrentaba múltiples rebeliones, entre las que destaca la Rebelión de Taiping, que se recuerda como una de las guerras civiles más sangrientas de la historia. Con motivo de esta rebelión, surge una organización secreta influenciada por rebeldes que simpatizaba con los Taiping: la Sociedad de los Pequeños Cuchillos.

Aprovechando el caos general del país, en 1853, la Sociedad de los Pequeños Cuchillos se levantó en Shanghái y usó parte del Jardín Yuyuan como base durante la insurrección. Las tropas Qing y las fuerzas que recuperaron la ciudad, incendiaron y destruyeron secciones del jardín.
Con las sucesivas convulsiones a la que se enfrentaba el país, tanto por la Rebelión Taiping como por la presencia extranjera, algunas zonas del jardín fueron ocupadas como cuarteles o campamentos y se construyeron barracas y estructuras ajenas al diseño original.
Desde mediados del siglo XIX, el jardín se fragmentó en parcelas que fueron convertidas en sedes de oficios, comercios y casas de té. Lo que implicó subdivisión del terreno y pérdida de grandes áreas del paisaje original. Todo ello también propiciado por la global expansión por la que pasó Shanghái, dando pie a que el suelo urbano se revalorizara y la presión inmobiliaria contribuyó a la degradación patrimonial.

Durante el siglo XX siguió sufriendo daños: un gran incendio en 1924 que afectó al Templo del Dios de la Ciudad que daño estructuras del jardín; con la Segunda Guerra Mundial y la ocupación japonesa, la zona sufrió tensiones que se reflejaron en su mantenimiento… todo ese deterioro siguió hasta que el gobierno municipal de la Nueva República impulsó una gran reparación y consiguió reabrir parcialmente el jardín en 1961, lo que fue clave para evitar la desaparición total del Jardín Yuyuan.
Tras décadas de daños y “parches”, finalmente fue la Restauración de Chen Congzhou, en la década de los 80, quien logró llevar a cabo una importante labor en devolver de coherencia histórica al conjunto basándose en documentos históricos, aunque tras tanto daño, jamás volverá a ser lo que fue.
Componentes arquitectónicos y del paisaje en la actualidad
La actual configuración del Jardín Yuyuan es, como ya hemos visto, el resultado de siglos de destrucción, restauración y reinterpretación. Podemos decir que estos cambios sucesivos en diferentes épocas han hecho que se pueda apreciar, de forma condensada, el simbolismo, la técnica y estética del arte de los jardines del sur de China.
A continuación, analizaremos los elementos arquitectónicos y paisajísticos desde un prisma técnico y simbólico, que tan de la mano van siempre en la arquitectura china.


El Jardín Yuyuan que hoy día podemos visitar ocupa unas dos hectáreas (frente a las 4,6 que, según escritos antiguos, data que tenía) y conserva más de 40 construcciones entre pabellones, salones, torres, pasadizos, puentes y rocallas.
Tal y como fue la intención de Pan Yunduan, su trazado reproduce los principios del jardín literario de Jiangnan:
- Lo grande se revela en lo pequeño: a través del simbolismo de las piedras amontonadas (montañas) y el agua (la corriente) se pretendía crear un microcosmos dentro del basto universo.
- Cada paso ofrece un paisaje distinto: se creó a través de pasadizos serpenteantes para que se fueran revelando distintos elementos a lo largo del camino.
El jardín está estructurado en seis zonas paisajísticas principales conectadas visual y espacialmente a través de pasillos cubiertos, muros con ventanas y perspectivas diagonales. También tiene como elemento de cohesión que el conjunto se encuentre rodeado por un muro con estatuas de dragones, cuyos cuerpos se deslizan por la parte superior del muro y separan los distintos sectores, donde cada recinto representa un estado del alma.
Sala Sansui
Es la entrada principal y más ceremonial. Aquí se encuentra la Puerta Mayor que da paso a la Sala Sansui (“sansui” significa “tres abundacias” en referencia a la longevidad, fortuna y prosperidad).
La Puerta Mayor está custodiada por dos leones de piedra de la dinastía Ming y esta da paso a la sala. Simbólicamente representa el paso entre lo profano y lo espiritual, se pasa del bullicio del mundo exterior al microcosmo del jardín.

La Sala Sansui es un gran salón de madera cuya función es la de sala de recepción oficial y punto de entrada. Llama la atención su techo que se prolonga más allá del muro sin apoyos visibles debajo, lo que da la sensación de que el techo flota sobre la estructura, son los llamados techos de aleros volados. También se aprecia estructura de vigas dougong, típico sistema estructural tradicional chino en que bloques de madera que se entrelazan y se colocan entre la parte superior de una columna y las vigas del techo.
En cuanto a su decoración con motivos de murciélagos, simboliza la felicidad.
Cámara Wanhua (La Cámara de las Diez mil Flores)
La función de este espacio era de reunión familiar, literaria y de contemplación floral. Y es que su nombre “de las Diez mil Flores” alude a la abundancia botánica que la rodea y también representa simbólicamente el florecimiento de la cultura y el refinamiento estético. El tejado es a cuatro aguas, con aleros superpuestos decorados con motivos florales y murciélagos (recordemos que es símbolo de felicidad… aunque para mí es símbolo de salir corriendo), las ventanas tienen celosías talladas con un diseño distinto cada una representando una flor y en el interior tiene pilares lacados y vigas talladas con inscripciones poéticas.
Salón de la Primavera o Salón Dianchun
La importancia histórica del Salón de la Primavera es enorme, pues fue la sede del levantamiento de la Sociedad del Pequeño Cuchillo que tuvo lugar en 1853 contra los Qing. Hoy en día alberga el Memorial de la Sociedad del Pequeño Cuchillo.
Es un salón rectangular de madera de dos plantas, patio interior y decoraciones de dragones y fénix. Cuando van juntos, representan equilibrio universal, donde el dragón es el yang y el fénix es el yin.

Originalmente cumplía la función de sala de banquetes y reuniones de los propietarios del jardín, aunque en la actualidad es un museo con exposiciones sobre la rebelión y sobre los incendios y destrucciones que sufrió el jardín.
Pabellón Huijing (Pabellón de las Vistas Reunidas)
Se encuentra hacia el centro del jardín y funciona como un mirador cuyo propósito es ofrecer una visión panorámica y unificadora del paisaje. Sus ventanas tienen calados geométricos y florales, y la madera está tallada con dragones, fénix y motivos florales. Está rodeado por senderos sinuosos y puentes de piedra que conectan pequeños pabellones y estanques. Al fondo se aprecian las rocas de Taihu pertenecientes a la Sala Yuhua.

Sala Yuhua (Salón de la Flor de Jade)
Su punto focal es la Gran Rocalla (Dajia) con sus más de 14 metros de altura. Fue construida con toneladas de rocas de Taihu y fue diseñada por Zhang Nayang, famoso maestro de rocalla de la dinastía Ming. Esta “montaña artificial” representa el eje del mundo. Subirla es ascender al “reino de los inmortales” según su simbología. Desde su cima se puede contemplar el jardín entero.
Esta zona, además de la Rocalla, se caracteriza por tener pasajes estrechos, miradores y escalinatas que ascienden al pabellón superior.
Frente al propio salón encontraremos la pieza más famosa de todo el Jardín Yuyuan: la Gran Rocalla de Jade Exquisito, de 3,3 metros de altura y 72 agujeros naturales (no me dio por contarlos, pero es un dato que ya aparece en los documentos históricos sobre el Yu Garden original). Tal es su reputación, que se la considera una de las “Tres Rocas Famosas” de China. Las otras son las del Lago Tai y la del Jardín del León (Shizilin). Representa la pureza y perfección moral y se dice que, si se vierte agua por encima de ésta, fluye por todos los orificios, y que, si se quema incienso debajo, sale humo por todos ellos, se dice que encarna la interconexión de todas las cosas.
Jardín del Sur o Jardín Interior
Es una sección más pequeña e íntima del Jardín Yuyuan, originalmente era un jardín aparte que, en posteriores restauraciones, se integró en él. Podemos encontrarnos con rocallas cuidadosamente trabajadas, varios estanques de loto y puentes pequeños. También nos encontramos con el Pabellón de la Serenidad, perfecto para tomarse un respiro gracias a la calma del estanque, la sombra de los árboles y las rocas; los miradores de las olas, que se refiere a las estructuras elevadas que ayudan a observar los movimientos del agua y su reflejo, y también nos encontramos con un pequeño escenario en el que, originalmente, se realizaban eventos culturales tradicionales como música.

Conexión con la zona central del lago
Frente a la entrada occidental del Jardín Yuyuan, en la plaza del Bazar de Chenghuangmiao (Ciudad del Dios del Templo), fuera del recinto amurallado del jardín, se encuentra el lago artificial, el Puente de los Nueve Giros y el Pabellón del Corazón del Lago o Casa de Té Huxinting. Este conjunto es una extensión simbólica del mismo.
El lago fue diseñado con fines paisajísticos y simbólicos: servir como espacio de calma y transición entre el ruido del mercado y la tranquilidad del jardín. Su forma irregular no busca la simetría, sino las curvas naturales. La vegetación que podemos encontrar en él (bambúes, flores de loto, sauces llorones) le aportan ligereza y dinamismo. Y las carpas koi aportan aún más belleza al conjunto, con sus colores brillantes que ornamentan a la perfección el paisaje.


En el corazón del lago se encuentra la Casa de Té Huxinting (Pabellón en el Corazón del Lago). Originalmente pertenecía al complejo del Jardín Yuyuan y su función era la de pabellón de descanso, pero en el siglo XVIII fue reconvertida en una casa de té pública, función que sigue manteniendo. Es considerada la casa de té más antigua de Shanghái en funcionamiento continuo. La estructura se alza sobre pilotes de piedra, lo que da la sensación de que flota sobre el agua.
Y para llegar a la Casa de Té Hunxinting, está el Puente de los Nueve Giros, hecho de piedra tallada con balaustradas de mármol blanco y nueve tramos en ángulo de 90 grados, de forma que cada uno de ellos se orienta de forma distinta, dando lugar a que tengas una secuencia de vistas cambiantes del pabellón, del agua, la vegetación y el entorno urbano. Su forma en zigzag también tiene una función espiritual, pues se creía que los espíritus malignos solo se movían en línea recta, de forma que se bloqueara su paso.
Componentes del paisajismo
El Jardín Yuyuan posee una cuidadosa selección de árboles, arbustos flores y bonsáis. En los jardines de estilo jiangnan, este tipo de elementos no son solo decorativos, cada especie aporta un simbolismo (virtud moral, deseos auspiciosos, asociaciones poéticas…) y están colocados en una composición muy estudiada. Tienen un leitmotiv que, para la mayoría de los mortales, se nos escapa.
Pero no solamente tiene en mente ese objetivo de transmitir valores propios de la élite culta (longevidad, firmeza, nobleza, resistencia, pureza…) si no que también procura que, en su combinación de árboles centenarios, grandes arbustos y bonsáis tradicionales, sean muy marcados los cambios estacionales y ambientes propicios para la contemplación.



Centrándonos en las especies que tienen mayor relevancia en el Jardín Yuyuan, explicaremos también su significado dentro del simbolismo tradicional chino y el lugar más propicio para que estén situadas.
- Pino y ciprés: simbolizan longevidad, resistencia e integridad moral. Se plantan junta a rocas y en diferentes alturas para dar un eje al paisaje.
- Bambú: símbolo de rectitud y flexibilidad. En jardines de eruditos viene a significar que mantiene su integridad ante la adversidad. Además, su sonido al viento también dota de sonido al paseo. En el Jardín Yuyuan su uso busca ese contraste vertical y melódico frente a las masas de rocas.
- Ciruelo: resistencia, renacimiento y pureza. Florece en invierno y su flor temprana marca la esperanza y la perseverancia.
- Loto: pureza y elevación espiritual (nace del fango sin mancharse), desapego y nobleza interior. El lago que se encuentra fuera de la zona amurallada del jardín (y que formaba parte integrada en el original), el loto es el gran protagonista con sus reflejos y lleno de metáforas poéticas.
- Peonía: simboliza riqueza, prosperidad y posición social. Se coloca en parterres y macetas representando fortuna y prestigio, muy típico en jardines ligados a familias acomodadas.
- Osmanthus: se asocia con la nobleza, amistad y festividad. Los paseos junto a un osmanthus en flor crean asociaciones olfativas memorables. Su olor está ligado a la celebración de otoño.
- Magnolia: pureza, nobleza y belleza calmada. Muy apreciada por su temprana floración.
- Granado: simboliza la fertilidad, descendencia numerosa y buenos augurios familiares. Su presencia se asocia a deseos de continuidad del linaje.
- Sauce llorón: ligereza, melancolía poética y relación con el agua (embellece las orillas). Es un recurso común para crear sensación de movimiento junto a estanques y canales.
- Bonsáis: recordemos que una de las filosofías de este tipo de jardín es la de crear un microcosmos, y los bonsáis son árboles centenarios en miniatura, una suerte de micro paisaje que permiten al visitante contemplar su longevidad en una maceta.
Alrededores de Jardín Yuyuan
Los principales puntos turísticos cerca del Jardín Yuyuan son el Yuyuan Bazaar y el Templo del Dios de la Ciudad.


- Yuyuan Bazaar: está al lado y es un mercado tradicional con calles estrechas, arquitectura típica de la china tradicional y está lleno de tiendas de souvenirs, artesanías… y muy recomendable para probar la gastronomía local callejera, sobre todo los célebres xiaolongbao gigantes (dumplings al vapor llenos de sopa) del restaurante Nanxiang Steamed Bun.
- Templo del Dios de la Ciudad: conectado con el Jardín Yuyuan y muy próximo al Yuyuan Bazaar. Es uno de los templos taoístas más antiguos de Shanghái con arquitectura tradicional: pabellones, patios, espacios de culto… Es un ambiente espiritual con sus rituales de incienso mezclado con una atmósfera turística.
El Jardín Yuyuan no es solo un jardín, es un refugio del ritmo frenético de Shanghái donde tradición y naturaleza se dan la mano. Sus pabellones, puentes, estanques y su conjunto botánico nos invitan a hacer una pausa, a la contemplación y a buscar el equilibrio.





