
Palacio Hwaseong Haenggung, corazón real de Suwon
Cuando se viaja a Corea del Sur, es habitual que su capital, Seúl, sea una ciudad que aparezca en el itinerario para conocer el país, sobre todo en una primera visita. Por eso Suwon puede ser un complemento bastante interesante para añadir en tu ruta, pues es una ciudad que permite una escapada bastante cómoda desde la misma al encontrarse a una hora desde el centro de Seúl. Y, una vez en Suwon, ir al Palacio Hwaseong Haenggung es casi una parada obligatoria. Si quieres saber por qué, y toda la información necesaria para aprovechar al máximo tu visita, sigue leyendo esta guía.
Tabla de contenidos
Información de interés
Cómo llegar
Suwon está a 35 kilómetros al sur de Seúl, lo que hace que sea una escapada muy habitual, sobre todo para nacionales. Así que está muy bien comunicada. Para llegar hasta Suwon desde Seúl, hay dos medios de transporte recomendados por su comodidad y precio.

- En metro: tomar la línea 1 del metro de Seúl hasta Suwon Station. Este trayecto dura aproximadamente una hora desde el centro de la ciudad y el precio ronda entre los 1.600 y los 2.000 KRW.
- En tren: desde la Seoul Station o Yongsan Station salen trenes ITX-Maum o Mugunghwa. Es una opción un poco más cara, entre 2.700 y 5.000 KRW, pero también más rápida, pues en 30-45 minutos ya habrás llegado a Suwon.
Elegir entre una y otra depende de cuál te convenga más usar por cercanía desde tu alojamiento. No hay una gran diferencia en tiempo y dinero para que sean factores decisivos.
Una vez en Suwon Station, puedes llegar hasta el Palacio Hwaseong Haenggung de diversas formas:
- Autobús urbano: al salir de la estación, hay varias paradas de autobús que te dejan cerca del palacio, las opciones más cómodas son las líneas 11, 13 y 36. Tendrás que bajar en la parada Hwaseong Haenggung y el recorrido tarda unos 10-15 minutos. No olvides de ir comprobando tu ruta a través de alguna aplicación de navegación, preferiblemente KakaoMap o Naver Map, ya que las rutas y paradas pueden modificarse con el tiempo o debido a otros factores como obras urbanas.
- Taxi: opción muy cómoda y no supone un gran gasto, entre 6.000 y 8.000 KRW (unos 3,5 a 5,5€ a 2026), sobre todo si se comparte transporte entre varios.
- A pie: desde la estación de Suwon se tarda unos 30 minutos andando, perfecto para empezar a conocer la ciudad.
Horario
El Palacio Hwaseong Haenggung de Suwon está abierto todo el año y su horario general es de 9:00 a 18:00 horas. Todos los viernes a domingos durante el 1 de mayo al 1 de noviembre, incluyendo días festivos, es posible disfrutar de un horario nocturno de 18:00 a 21:30 horas. La última admisión es una hora antes del cierre, norma que suele aplicarse en todos los atractivos turísticos de Corea del Sur.
Este tipo de información puede tener cambios dependiendo de distintas circunstancias, así que recomendamos visitar su página web.
Tarifa
Las entradas se pueden comprar en taquilla el mismo día sin problema y sin largas colas. El precio para adultos son 2.000 KRW, 1.500 KRW para adolescentes y 1.000 KRW para niños a partir de 6 años.
Si usas Hanbok, el traje regional coreano, la entrada es gratis. Y el último miércoles de cada mes, por ser el “Día de la Cultura” también es gratis, aunque puede que te encuentres con más gente que si vas cualquier otro día.
Tour de sellos
Dentro del Palacio Hwaseong Haenggung se puede realizar una ruta para conseguir los 10 sellos disponibles en sus puntos más emblemáticos. Para coleccionarlos todos, tendrás que buscarlos en los alrededores de las distintas dependencias o pabellones, empezando por la puerta principal o Sinpungnu. Realizar esta colección tiene un costo de 500 KRW, lo que te incluye el papel para poder llevarla a cabo.
Es una idea fantástica para hacer en familia, sobre todo para que los más peques disfruten de la experiencia que, en principio, podría resultarles aburrida.
Historia del Palacio Hwaseong Haenggung
“Haenggung” se traduce como palacio temporal, y el Palacio Hwaseong Haenggung es el mayor de los “haenggung” que se conservan en el país, lo que lo convierte en uno de los edificios históricos más importantes de Corea del Sur. Su historia está estrechamente ligada al reinado del rey Jeongjo (1752-1800), uno de los monarcas más destacados de la dinastía Joseon, y al desarrollo de la ciudad de Suwon como símbolo de renovación política y modernización.
Para hablar de su origen, hace falta remontarse a un suceso bastante trágico de la familia real. En 1762, el príncipe heredero Sado, padre del futuro rey Jeongjo, murió por orden de su propio padre, que lo condenó a morir encerrado en un gran cofre de madera utilizado para almacenar arroz. El príncipe permaneció encerrado en su interior durante ocho días, sin apenas agua ni alimento, hasta morir por una combinación de deshidratación, inanición y calor.

Pero, ¿por qué fue condenado a ese destino? Fuentes históricas afirman que el príncipe presentaba graves problemas de salud mental. Entre las acusaciones recogidas en los documentos históricos figuran que sufría ataques de ira y cambios bruscos de humor, que mató a varios sirvientes y damas de la corte, que padecía un miedo irracional a la ropa ceremonial y que se comportaba de manera impredecible y violenta. Algunos historiadores modernos consideran que dichas acusaciones podrían haber estado influenciadas por las luchas políticas de la corte.
El motivo por el que no fue ejecutado directamente es debido al dilema político y moral. Como príncipe heredero, Sado no podía ser ejecutado mediante los métodos habituales sin poner en entredicho la legitimidad de la familia real y del futuro del heredero (futuro rey Jeongjo).
Ese hecho tuvo un fuerte impacto en Jeongjo, que solamente tenía 10 años cuando murió su padre. Cuando ascendió al trono en 1776, se propuso restaurar el honor de su padre y convertir su memoria en un símbolo de legitimidad dinástica.

Como parte de ese proyecto de rehabilitar la memoria de su padre, en 1789 ordenó trasladar la tumba del príncipe Sado desde Yangju hasta el monte Hwasan, en la actual Suwon. Alrededor del nuevo mausoleo comenzó a desarrollarse una ciudad planificada que serviría tanto para proteger la tumba como para impulsar una nueva administración regional.
Entre 1794 y 1796, al mismo tiempo que se levantaba la Fortaleza de Hwaseong, también se construyó el Palacio Hwaseong Haenggung, destinado a convertirse en una residencia temporal donde el rey pudiera alojarse durante sus frecuentes visitas a Suwon.
Diseñado para cumplir varias funciones, el complejo fue diseñado para, además de servir como residencia temporal, albergar oficinas administrativas, salas para ceremonias oficiales, dependencias militares y espacios destinados a la recepción de funcionarios y delegaciones. En su época de máximo esplendor llegó a contar como más de 560 edificios y estancias, convirtiéndose en el mayor palacio temporal de la dinastía Joseon.
Tras la muerte del rey Jeongjo en 1800, el protagonismo del palacio disminuyó considerablemente, las visitas reales fueron cada vez menos frecuentes y el complejo perdió parte de su importancia política.
A finales del siglo XIX, la crisis de la dinastía Joseon y los profundos cambios que atravesaba Corea, provocaron un progresivo abandono del recinto. Situación que empeoró aún más durante la ocupación japonesa (1910-1945). Gran parte de los edificios originales fueron demolidos para construir instalaciones administrativas, una escuela y otras infraestructuras coloniales.

Tras la independencia de Corea, comenzaron los primeros estudios arqueológicos para identificar la ubicación de los edificios originales, pero fue en 1980 cuando se impulsó un ambicioso proyecto de excavación y restauración basado en documentos históricos, planos de la época de Joseon y restos arqueológicos.
La reconstrucción se llevó a cabo siguiendo las técnicas tradicionales coreanas y permitió recuperar buena parte del aspecto que el palacio tenía a finales del siglo XVIII.
La cercanía de la Fortaleza de Hwaseong, que en 1997 fue reconocida como Patrimonio Mundial por la UNESCO, impulsó la conservación y puesta en valor del Palacio Hawaseong Haenggung como parte esencial del conjunto histórico de Suwon.
En la actualidad es posible recorrer sus patios, pabellones y salas ceremoniales para conocer cómo era la vida de la corte durante la dinastía Joseon. Más de dos siglos después de su construcción, continúa siendo el mejor testimonio del ambicioso proyecto político y cultural del rey Jeongjo, así como uno de los ejemplos más sobresalientes de la arquitectura palaciega de Joseon.

Además de su valor arquitectónico e histórico, el recinto acoge recreaciones del cambio de guardia, representaciones de ceremonias reales, festivales culturales y actividades educativas que permiten comprender mejor el legado del rey Jeongjo y la importancia de Suwon en la historia coreana.
Qué ver en el Palacio Hawaseong Haenggung
El recinto que podemos visitar en la actualidad combina edificios reconstruidos a partir de los documentos de la dinastía Joseon, restos originales, zonas recuperadas mediante excavaciones arqueológicas y espacios paisajísticos reinterpretados durante las restauraciones modernas. Es algo común en muchos edificios históricos de Corea del Sur, como pueden ser el caso del Palacio Gyeongbokgung de Seúl, el Palacio Changdeokgung de Seúl, Templo Bulguksa de Gyeongju y otros muchos ejemplos.
Este tipo de reconstrucciones dice mucho sobre la forma en que Corea del Sur entiende, protege y trasmite su patrimonio histórico, a diferencia de la visión que existe en Occidente sobre se conserva únicamente lo original, aunque quede en ruinas.

El objetivo no es crear simplemente una réplica, sino recuperar un paisaje histórico y cultural que permita, a las generaciones futuras, comprender cómo era dicho monumento, además de representar un esfuerzo por recuperar parte de la identidad nacional que desapareció debido a guerras, colonización y la rápida modernización. Es una filosofía de conservación en la que se le da muchísima importancia a las fuentes documentales, técnicas tradicionales que deben ser conservadas y trasmitidas, a la función pedagógica y a la reivindicación de cultura propia.
Centrándonos nuevamente en el Palacio Hwaseong Haenggung, conviene entender el conjunto como una pequeña ciudad palaciega dividida en cuatro ámbitos principales:
- Eje ceremonial central: Desde la puerta Sinpungnu hasta el salón Bongsudang.
- Zona residencial: Comprende Jangnakdang, Gyeongnyonggwan y Boknaedang.
- Sector administrativo y militar: Formado por oficinas, alojamientos para sirvientes y puestos de guardia.
- Zona secundaria de descanso y servicios: Jardines, pabellones de contemplación, estanques y cocinas.
A continuación, vamos a hablar de las distintas estancias del complejo a medida que vamos haciendo un recorrido en el orden que se aconseja seguir.
El Eje Ceremonial Central y la Entrada Principal
Sinpungnu o Puerta principal
Constituye la entrada principal al palacio Hwaseong Haenggung. Desde la plaza exterior, da acceso al eje ceremonial que conduce, a través de varios patios y puertas intermedias, hasta Bongsudang. Su función era la de controlar el acceso al espacio palaciego y separar la ciudad de Suwon del ámbito reservado al rey, a sus funcionarios y a la guardia real.

También cumplía una función representativa, puesto que la llegada del monarca, de las procesiones reales y de las altas comitivas oficiales se llevaban a cabo a través de esta entrada. Su nombre, Sinpungnu, se traduce como “Pabellón del Nuevo Viento” y hace referencia a la relación simbólica que el rey Jeongjo establecía entre Suwon y un nuevo centro político próspero.

En cuanto a su arquitectura tradicional coreana, es una puerta de dos niveles: la planta inferior está formada por el paso de acceso y gruesos portones de madera, mientras que la planta superior fue concebida como puesto de vigilancia. Aunque Hwaseong no fuera una residencia permanente, su aspecto monumental anunciaba al visitante que entraba en un recinto real. Las tejas curvas de tipo giwa y la decoración pictórica tradicional (dancheong) son características de la era Joseon que se repiten en todas las edificaciones del complejo.
Bongsudang
Una vez cruzada la puerta principal y sus patios intermedios, nos encontramos ante la pieza dominante del eje central: Bongsudang. Ocupa el corazón del complejo y fue la principal sala de audiencias del palacio. Era el lugar donde el rey desempeñaba las funciones gubernamentales durante sus estancias en Suwon, entre las que destacaban la recepción de funcionarios, la celebración de banquetes de Estado, las audiencias políticas y los actos solemnes relacionados con las visitas a la tumba de su padre (el Príncipe Sado).

Se trata de una gran sala rectangular de madera levantada sobre una plataforma de piedra sobreelevada que reforzaba la autoridad real. Sus puertas y paneles de madera son desmontables, lo que permitía abrir la sala hacia el gran patio exterior: su arquitectura no se concibió para la intimidad, sino para ser vista de manera pública e imponente desde el patio.
Las Residencias Reales Interiores
Flanqueando el salón principal en su parte trasera se encuentran las dependencias privadas de la familia real y su entorno más cercano.
Jangnakdang y Gyeongnyonggwan
Ubicada justo detrás de Bongsudang, Jangnakdang era la residencia oficial de Lady Hyegyeong, madre del rey Jeongjo. Se construyó específicamente con motivo de la celebración de su sexagésimo cumpleaños y su nombre evoca longevidad, tranquilidad y felicidad duradera. Las habitaciones están dispuestas alrededor de un espacio de circulación privado, cuentan con el sistema de calefacción tradicional bajo el suelo (ondol) y están conectadas mediante corredores y alas laterales con otros edificios.
Estrechamente vinculado a Jangnakdang se encuentra Gyeongnyonggwan, que funciona como un pabellón de enlace entre las áreas ceremoniales y las estancias residenciales. Su función era controlar y jerarquizar el acceso a la zona interior. Su nombre incluye una alusión al dragón, símbolo tradicionalmente asociado a la figura del monarca que reforzaba la dignidad del espacio.
Boknaedang y Yuyeotaek
Al este de Jangnakdang (a la derecha si nos situamos de espaldas a la puerta principal) se halla Boknaedang, dependencia residencial reservada a los miembros de la comitiva real y al personal doméstico. Además de alojamiento, desempeñaba funciones clave para la vida cotidiana de la corte: preparación de alimentos domésticos, descanso de las damas de honor y asistentes, y organización de vestimentas y enseres de uso privado.



Por su parte, Yuyeotaek se sitúa en el área de transición entre la residencia privada y las oficinas. Era uno de los espacios utilizados por el rey Jeongjo para descansar o trabajar durante sus visitas, sirviendo para audiencias de menor escala y el despacho de asuntos políticos cotidianos. Cuenta con patio propio, dimensiones reducidas y una ornamentación sobria que responde a la imagen confuciana del rey estudioso y diligente.
Pabellones del Sector Oriental: Retiro, Prácticas Militares y Grandes Eventos
Continuando el recorrido de norte a sur por el margen oriental (derecho) del recinto, se despliega un conjunto de pabellones vinculados al descanso, el adiestramiento y las recepciones masivas.
Mirohanjeong y Deukjungjeong
En la zona noreste, en un área elevada rodeada de jardines y senderos, se ubica Mirohanjeong, un pequeño pabellón de descanso de estructura abierta y columnas de madera. Fue concebido para la pausa y la contemplación panorámica del recinto palaciego, la ciudad de Suwon y las colinas circundantes.


Descendiendo hacia el este se halla Deukjungjeong, un pabellón vinculado a la instrucción militar y, en especial, a la práctica del tiro con arco (su nombre alude a “alcanzar el centro” o “dar en el blanco”). Dado el enorme valor que el rey Jeongjo otorgaba al fortalecimiento del ejército Joseon, este pabellón se diseñó como una estructura abierta y sin cerramientos pesados, idónea para observar desde su interior las maniobras en el campo de prácticas contiguo.
Noraedang, Naknamheon y Donghaenggak
Ubicado por delante de Deukjungjeong, Noraedang era el pabellón concebido originalmente para servir como residencia de retiro de Jeongjo cuando cediera el trono a su heredero, uso que no llegó a tener debido a su repentino fallecimiento en el año 1800 a los 49 años. Se utilizó principalmente como sala de lectura y espacio para conversaciones privadas; cuenta con calefacción ondol, un patio tranquilo y una decoración austera.

Junto a él se sitúa Naknamheon, uno de los edificios históricamente más importantes de todo el palacio y de los pocos que sobrevivió casi íntegramente a las destrucciones del periodo colonial japonés. Su amplio patio exterior estaba diseñado para concentraciones masivas, exámenes estatales para funcionarios civiles y militares, banquetes públicos y encuentros entre el rey y los ciudadanos de Suwon. Sus paneles de madera podían abrirse por completo para que el monarca fuera visible y audible desde el patio.
Delimitando el patio por su lado este se extiende el Naknamheon Donghaenggak, una larga ala longitudinal (haenggak) que servía como sala de espera para funcionarios, espacio de preparación ceremonial, alojamiento temporal, oficina administrativa auxiliar y almacén.
Zona de Servicios y Hospedaje (Extremo Este)
Continuando hacia el sur por el lado oriental, se localizan tres dependencias orientadas al mantenimiento logístico y la recepción de visitantes.
Naeposa y Uhwagwan
Naeposa es la primera dependencia orientada a la gestión logística interna de las dependencias reales. Es una construcción sobria, separada del eje ceremonial, dedicada a la custodia de bienes, el abastecimiento de provisiones a las residencias, la coordinación del personal doméstico y el apoyo a cocinas y almacenes.

Por delante se sitúa Uhwagwan, la casa de huéspedes oficial encargada de alojar a altos funcionarios, embajadores, enviados especiales y miembros de la comitiva que no se hospedaban en las estancias reales. Presenta la arquitectura de una residencia colectiva de distinción, con módulos de habitaciones con suelo radiante ondol, galerías de paso y patios interiores articulados alrededor de un amplio espacio exterior de uso común.



Precisamente, este amplio patio delantero de Uhwagwan se ha convertido en uno de los puntos más conocidos y fotogénicos de Hwaseong Haenggung por ser un espacio interactivo de la cultura popular coreana. Entre las marcas dibujadas en el suelo destacan el sabangchigi (la versión coreana de la rayuela), el juego de los caracoles y el juego del calamar (ojing-eo nori). Aunque este último era un pasatiempo infantil común en las décadas de 1970 y 1980, cobró una inmensa fama e impacto internacional tras el éxito global de la serie de Netflix, El juego del calamar (Squid Game). El esquema debe su nombre a la forma que trazan el círculo, el triángulo y el cuadrado en el suelo, cuya silueta recuerda vagamente a la de este animal marino. La conservación de estos trazos permite a los visitantes experimentar de forma interactiva estos juegos tradicionales coreanos, uniendo la historia de la dinastía Joseon con el fenómeno audiovisual contemporáneo.
Byeolju y Estanque Byeolju
Prosiguiendo hacia el sur se encuentra Byeolju, la cocina especial del palacio encargada de la preparación de alimentos, bebidas y provisiones a gran escala para banquetes durante las visitas reales. Separada de las residencias por razones de seguridad contra incendios, humos y ruidos, su estructura cuenta con grandes salidas de humo, amplios almacenes y accesos de trabajo.

A su lado se ubica el Estanque Byeolju (Byeolju-ji). Las cocinas se situaban intencionadamente junto a reservas de agua para cumplir funciones operativas clave: abastecimiento continuo para la elaboración de alimentos, regulación del drenaje, prevención de incendios en un recinto de madera y creación de un microclima fresco.
Sector Administrativo y de Apoyo Protocolario (Ala Occidental)
Al cruzar hacia el sector occidental (izquierdo) de la entrada principal y avanzando de sur a norte, nos encontramos con una hilera de oficinas administrativas destinadas a mantener el recinto palaciego plenamente operativo durante las estancias del monarca y su numerosa comitiva.
Jipsacheong
La primera dependencia de esta hilera es Jipsacheong, una oficina concebida para los encargados (jipsa) de coordinar y ejecutar el protocolo de los rito reales. Su ubicación, muy próxima a los patios ceremoniales principales, permitía a los funcionarios desplegarse con rapidez durante los actos oficiales. Su estructura se articula mediante varias habitaciones de trabajo dispuestas alrededor de un patio interior con galerías abiertas y espacios de almacenamiento.
Seoricheong y Bijangcheong
A continuación se halla Seoricheong, la dependencia reservada a los escribas y empleados administrativos de menor rango (seori). Situada en una zona secundaria y alejada de las habitaciones privadas del rey, albergaba el trabajo documental cotidiano que sostenía la burocracia estatal mediante salas de trabajo, mesas bajas y módulos de archivo documental.
Contigua a esta se ubica Bijangcheong, la oficina de los secretarios y ayudantes militares (bijang). Estos funcionarios asistían directamente a los altos mandos civiles y militares en la tramitación de órdenes, el procesamiento de informes y la gestión de las comunicaciones de la guarnición palaciega dentro de una estructura sobria de madera y cubierta de teja.
Oejeongniso
Finalmente, completando este bloque burocrático hacia el norte, se sitúa Oejeongniso. Era la oficina administrativa exterior responsable de la coordinación logística global durante los desplazamientos de la corte, encargándose de tareas fundamentales como la recepción de órdenes reales, la distribución de recursos, el control de la comitiva y la asignación de tareas al personal de servicio.

Es un edificio de una sola planta con habitaciones articuladas en torno a patios, dotado de calefacción ondol y pasillos para facilitar la rápida circulación de los funcionarios.
Defensa Militar y Elementos Paisajísticos
La seguridad del palacio y la configuración de sus límites exteriores se completaban con infraestructuras defensivas y paisajísticas distribuidas entre el norte y el sur del recinto.
Cuarteles Militares (Namgunyeong y Bukgunyeong)
La guardia del palacio recaía en dos cuarteles estratégicamente situados. Namgunyeong, el cuartel meridional situado cerca de la entrada principal al sur, albergaba a los soldados encargados del control de acceso y la seguridad del sector sur. Cuenta con dormitorios colectivos, oficinas para oficiales, almacenes de armas y un patio para formaciones.
En el extremo opuesto se encuentra Bukgunyeong, el cuartel septentrional. Su misión era proteger la zona posterior y los accesos más reservados del palacio, garantizando la seguridad privada de la familia real en coordinación con el cuartel meridional.
Chwibyeong y Tumba del periodo de los Tres Reinos
En la zona posterior norte se ubica el Chwibyeong, que no es un edificio sino una pantalla vegetal tradicional. Consiste en un entramado de madera sobre el que crecen plantas trepadoras para conformar un muro verde natural utilizado para filtrar el viento, separar zonas de servicio y aportar privacidad y valor estético a los jardines.

En esta misma zona trasera, junto al sendero elevado cerca del límite norte, se conserva la Tumba del periodo de los Tres Reinos. Se trata de un yacimiento arqueológico hallado durante las excavaciones previas a la reconstrucción de Hwaseong Haenggung. No formaba parte del palacio de Joseon, pero demuestra la presencia de asentamientos humanos en el lugar siglos antes de la construcción del palacio en el siglo XVIII. Se conserva in situ protegido al aire libre y acompañado de paneles informativos.
Santuario Hwaryeongjeon (Recinto Anexo Norte)
Adosado al sector norte del complejo, aunque con un recinto independiente, se encuentra el Santuario Hwaryeongjeon. Fue construido en 1801, poco después de la muerte del rey Jeongjo, con el propósito de albergar su retrato oficial (Eojin) y rendirle culto de manera permanente fuera de la capital.

Su estructura principal es Bongjeongjeon, un sobrio y majestuoso pabellón concebido para la veneración y la preservación de la memoria del monarca. Destaca en su patio frontal el Eodo, un camino elevado de piedra por el que discurrían las procesiones y los ritos sagrados. El conjunto se completa con pabellones auxiliares como Punghwadang, dedicado a la preparación de los oficiantes antes de las ceremonias, y Jeungsujae, una zona de estudio y custodia.
Celebraciones y festividades en el Palacio Hwaseong Haenggung
Si cuando hablamos sobre la reconstrucción del palacio, uno de los aspectos que dejamos claro es que detrás, además de muchos otros factores, hay una función de enseñanza para generaciones futuras, tenemos que dejar claro que no solamente hablamos de su arquitectura, sino también de la gran cantidad de actividades culturales que se realizan para recrear la vida de la corte durante la dinastía Joseon.

La gran mayoría están organizadas por la Suwon Cultural Foundation y se celebra en colaboración con la ciudad de Suwon.
Ceremonia del cambio de guardia
Se celebra frente a la puerta principal Sinpungnu, donde soldados vestidos con uniforme de la dinastía Joseon recrean el relevo de la guardia real mediante desfiles, música tradicional y ceremonias militares. Esta representación dura unos 20-30 minutos.
El horario puede variar a lo largo del año, aunque lo normal es que empiece sobre las 16:00 – 16:30. Se realizan todos los domingos de abril a octubre, salvo en los calurosos meses de julio y agosto.
Para hacer comprobaciones de horarios y de las distintas festividades, recomendamos visitar la web de turismo de Suwon para poder planificar tu viaje sin contratiempos.
Representación de la Procesión Real de Jeongjo
Es, sin duda, el acontecimiento histórico más importante que se celebra en Suwon. Recrea el famoso viaje realizado por el rey Jeongjo en 1795 cuando se desplazó desde Seúl a Suwon para visitar la tumba de su padre, el príncipe Sado, y celebrar el 60º cumpleaños de su madre, Lady Hyegyeong.
El recorrido atraviesa buena parte de la Fortaleza de Hwaseong y culmina en los alrededores del Palacio Hwaseong Haenggung.
La recreación incluye más de un millar de participantes, caballos, palanquines reales, soldados, funcionarios, músicos y artesanes.
Esta representación tiene lugar entre septiembre y octubre y tiene una duración de 8 días. Lo mejore es informarse en su web para poder saber fechas específicas y la programación.
Exhibición de artes marciales tradicionales
En determinadas fechas se organizan demostraciones del Muye 24 Gi, el sistema de artes marciales desarrollado durante el reinado de Jeongjo y descrito en el tratado Muyedobotongji.
Los espectadores pueden contemplar combates con espada, lanza, arco, bastón, equitación y formaciones militares. Estas exhibiciones ponen de relieve la importancia de Hwasegong como ciudad fortificada.
Se realizan en la puerta principal del Palacio Hwaseong Haenggung (Sinpungnu), así que no tienes que pagar entrada para ver el espectáculo. Se realiza todo el año de martes a domingo de 11:00 a 11:30 y se recomienda estar media hora antes para verlo bien.
Nuevamente recomendamos visitar la web de turismo de Suwon para asegurarte de que se vaya a realizar cualquier exhibición de las que hablemos en esta entrada, porque puede haber algún cambio en el horario, o simplemente una cancelación, por motivos ajenos al funcionamiento normal.
Suwon es una ciudad muy activa en ofrecer una serie de programas educativos o exposiciones temporales que no tienen una fecha fija, además de eventos musicales y representaciones tradicionales. Es posible que puedas disfrutar de cualquiera de estos acontecimientos, para los que, nuevamente, te animamos que visites la web de turismo de Suwon.
¿Y qué tipo de actividades puede ofrecer Suwon en su palacio? Escritura con pincel para practicar la caligrafía coreana, juegos tradicionales, elaboración de artesanía, danzas coreanas, música coreana (“gugak”) o teatro tradicional, entre otros.
Curiosidades del Palacio Hwaseong Haenggung
El Palacio Hwaseong Haenggung está lleno de detalles históricos y arquitectónicos que es normal que pasen desapercibidos para muchos visitantes, quizás porque la amplitud de sus instalaciones haga muy difícil detenernos en pequeñas particularidades. Por ejemplo:
- La puerta principal, Sinpungnu, no está exactamente alineada con el edificio principal, Bongsudang.
- Si observas con atención, algunas de las estructuras reconstruidas, sobre todo las columnas, tienen pequeñas marcas y números utilizados durante el montaje de las piezas de madera, como referencia para poder ensamblar la compleja estructura siguiendo las técnicas tradicionales de carpintería coreana.
- Como la mayoría de los edificios de la dinastía Joseon, están ensamblados sin usar ni un solo clavo metálico, mediante el sofisticado sistema de uniones de madera “gongpo”.
- El suelo de piedra no es uniforme, muchas losas son de distintos tamaños y formas diferentes debido a que los constructores aprovecharon bloques de piedra adaptados a cada zona sin buscar una simetría perfecta.
- Desde cierta distancia, los tejados parecen horizontales, sin embargo, sus aleros hacen una ligera curva ascendente que aporta elegancia al conjunto y facilita la evacuación de agua.
- Se estima que el rey solamente estuvo en 13 ocasiones en este palacio.
- Aunque el palacio actual ofrece una imagen acabada o completa, lo cierto es que es un proceso que no ha terminado. Se siguen llevando a cabo investigaciones arqueológicas y el estudio de documentos históricos permiten revisar continuamente la ubicación y el aspecto de algunos edificios.
- La disposición del palacio responde a los principios coreanos del “pungsu-jiri”, la versión coreana del “feng shui”.
- Es uno de los escenarios históricos más utilizados en Corea del Sur para rodajes de dramas históricos, películas y programas de televisión gracias a su fiel reconstrucción y a sus amplios espacios. Entre las producciones más conocidas destacan “Yi San”, centrada en la figura del rey Jeongj, y otras series populares como “Dae Jang Geum” o “The King’s Doctor”.
Alrededores del Palacio Hwaseong Haenggung
Cuando se visita Suwon, al menos merece que le dediques un día completo para conocer la ciudad. A continuación, tienes una serie de atractivos turísticos que podrás complementar con tu recorrido al palacio y que se encuentran muy cerca y, por tanto, son fáciles de visitar.



- Fortaleza de Hwaseong: me atrevería a decir que es el monumento más importante de Suwon y una de las fortalezas mejor conservadas de Asia Oriental. El palacio se encuentra dentro del mismo recinto fortificado, por lo que no tiene pérdida. Recorrer la muralla ofrece excelentes vistas de la ciudad y del propio palacio.
- Estatua del rey Jeongjo: muy cerca de la entrada principal del palacio, en la plaza, se encuentra un monumento dedicado al rey Jeongjo, impulsor de la construcción de la fortaleza y del palacio.
- Museo de Hwaseong: este museo explica la historia de la construcción de la fortaleza y del palacio y se encuentra a 5 minutos a pie. Podremos ver maquetas, planos originales, armas, objetos arqueológicos y material audiovisual.
- Haengnidan-gil: la calle más de moda del casco histórico de Suwon con cafeterías, restaurantes, tiendas de artesanías o pequeñas galerías ubicadas en las antiguas viviendas tradicionales.
- Mercado Paldalmun: uno de los mercados tradicionales más antiguos de Suwon donde pueden degustarse especialidades locales como tteokbokki, gimbap o galbi (costillas marinadas).
- Suwon Chicken Street: la cultura del pollo frito es casi religión en Corea del Sur, pero Suwon está a otro nivel. Esta famosa calle reúne numerosos restaurantes especializados en el característico pollo frito de Suwon.
- Banghwasuryujeong: pabellón octogonal que se encuentra dominando el estanque Yongyeon y que constituye uno de los rincones más pintorescos de Hwaseong. La imagen del pabellón reflejada en el agua es una de las postales más conocidas de Suwon.
La distancia que hay entre Seúl y Suwon facilita una escapada de un día para conocer esta ciudad. Aquí no encontrarás tantos turistas internacionales, aunque auguro que eso cambiará en un par de años, pero sí mucho historia y lugares que te dejarán lleno de asombro y, sin duda, el palacio de Hwaseong Haenggung será uno de ellos, sobre todo si tienes la suerte de poder visualizar una de las recreaciones culturales que acoge. Además, su privilegiada ubicación, cerca de muchos atractivos turísticos, hace cómoda su visita.





