
Dotonbori, los neones que iluminan Osaka
El barrio de Dotonbori no requiere una gran introducción, pues es mundialmente conocido y, por tanto, uno de los más visitados de Osaka, Japón. Situado en el distrito de Namba, esta animada zona de ocio se distribuye alrededor del canal de Dotonbori y su estilo vibrante y extravagante hace las delicias de todo el mundo. Por mucho que nos empeñemos en describir cómo es recorrerlo y las sensaciones que produce, palidece en comparación con vivirlo, aunque haremos nuestro mayor esfuerzo para intentar trasladarte a este rincón de Japón tan querido por nosotros.
Tabla de contenidos
En esta guía te diremos todo lo que necesitas saber para sacarle el mayor partido: dónde está situado Dotonbori y cómo llegar, qué ver, dónde comer y algunos consejos prácticos.
Información de interés
Cómo llegar
Como ya hemos adelantado, Dotonbori se encuentra en el distrito de Namba, en pleno centro de Osaka, y está perfectamente conectado por metro, tren y autobús. Al ser una zona muy céntrica, siempre está muy concurrida, por lo que aconsejamos evitar el coche/taxi y optar por el transporte público.

Las estaciones más cercanas son Namba Station, Shinsaibashi Station y Nipponbashi Station. Desde cualquiera de ellas se puede llegar caminando en pocos minutos.
Aunque lo normal será que acabes en Namba Station, ya que es muy práctica pues conecta varias líneas, está muy cerca del canal y tiene acceso directo a zonas comerciales y restaurantes. Cuando llegues a Namba Station, busca las salidas 14 o 15-B y sigue las indicaciones hacia Ebisubashi, Dotonbori o Shinsaibashi-suji.
Recorrido histórico de Dotonbori
El actual barrio de Dotonbori comenzó siendo un simple proyecto de ingeniería urbana hace más de 400 años. Para narrar sus inicios, nos tendríamos que remontar a principios del periodo Edo, en torno al año 1612.
Por aquel entonces, Osaka ya era uno de los grandes centros económicos de Japón, y un comerciante, Yasui Doton, decidió financiar la construcción de un canal para mejorar el transporte y el comercio en la ciudad. El proyecto buscaba conectar distintas rutas fluviales y facilitar el movimiento de mercancías dentro de la ciudad.
Por desgracia, Yasui murió durante las guerras del asedio a Osaka antes de que la obra terminara, y fue el shogunato el que se encargó de que el proyecto pudiera llevarse a cabo, y fue el mismo shogunato quien decidió bautizar al canal como Dotonbori en honor a su impulsor: “Doton” por Yasui Doton y “bori” porque significa canal en japonés. De esta forma nació el canal de Dotonbori, el eje central alrededor del cual crecería el barrio.

Al poco tiempo de construirse el canal, la zona comenzó a desarrollarse como distrito de ocio y entretenimiento. Se abrieron teatros kabuki, teatros de bunraku (el teatro tradicional de marionetas), casas de té, restaurantes y locales de diversión. Durante los siglos XVII y XVIII, Dotonbori se convirtió en la zona por excelencia para la actividad nocturna y la zona empezó a atraer a comerciantes, artistas y viajeros. Ya se empezaba a vislumbrar la identidad festiva y bulliciosa que caracteriza a Dotonbori.
Con la llegada de la era Meiji (1868), Japón comenzó un proceso acelerado de modernización e industrialización. Osaka tuvo un crecimiento comercial acelerado y Dotonbori evolucionó con ella. El barrio empezó a incorporar iluminación, nuevos teatros, cines, restaurantes más grandes y locales de entretenimiento occidentalizados.

Para comienzos del siglo XX, Dotonbori ya en uno de los principales centros culturales y nocturnos de Osaka. La zona era una amalgama de tradición japonesa e influencias modernas de Occidente.
Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, Japón sufrió graves daños durante los bombardeos y Dotonbori no consiguió librarse de la destrucción. Muchos edificios históricos, teatros y comercios quedaron hechos escombros.
Tras la guerra, el barrio tuvo que reconstruirse prácticamente desde cero. Su patrimonio tradicional desapareció y la reconstrucción dio paso a una nueva etapa marcada por la modernización urbana y por el milagroso crecimiento económico japonés de la posguerra. Dotonbori pasó a ser un símbolo de la Osaka moderna.
Fue en esta época, los años 50 a 80, cuando aparecieron muchos de los elementos que hoy en día definen al barrio: enormes carteles publicitarios, fachadas mecánicas gigantes, luces de neón, restaurantes temáticos y un masivo ambiente nocturno.

No podemos olvidarnos de uno de los hitos más importantes de la época, la popularización del cartel de Glico. El primero fue instalado en 1935 con una iluminación clásica con bombillas y de diseño sencillo y quedó totalmente destruido, pero en los años 60 el cartel se volvió más grande y sofisticado, utilizando iluminación de neón. El cartel de Glico pasó a ser un símbolo cultural de Osaka y uno de los lugares más fotografiados de Japón.
Pronto el barrio de Dotonbori empezó a ser conocido por su rica gastronomía, su vibrante energía y su carácter extravagante.

Con el auge del turismo internacional, Dotonbori pasó a ser parada obligatoria para viajeros de todo el mundo y una de las imágenes más reconocibles del país. El barrio empezó a aparecer constantemente en películas, animes, videojuegos y programas de televisión.
Además, Osaka reforzó su identidad como “la cocina de Japón”, y Dotonbori se consolidó como el epicentro gastronómico de la ciudad.
Qué ver en Dotonbori
No cometas el error de ir a Dotonbori solamente para hacerte la típica foto con el cartel de
Glico, el barrio tiene muchísimo más que ofrecer: comida callejera, neones gigantes, callejones tradicionales, templos escondidos y un ambiente de lo más vibrante.

En lugar de ponerte los puntos que consideramos imprescindibles de visitar, vamos a hacer
una ruta por Dotonbori que te permita disfrutar de los lugares más famosos y también de
rincones menos conocidos, pero que igualmente merecen la pena conocer.
La ruta la comenzaremos en el puente Ebisu-bashi, el más icónico de Osaka y de los más
fotografiados de Japón. Situado sobre el canal de Dotonbori, conecta las zonas de Namba y
Shinsaibashi, aunque por lo que realmente es conocido es por ser el punto desde el que se
obtiene la vista más famosa del cartel de Glico. Además, también podrás apreciar desde él los reflejos de los neones sobre el agua, las fachadas gigantes de restaurantes y el movimiento constante de la ciudad. Como curiosidad, es tradición que algunas personas se lancen al canal desde el puente cuando un equipo de Osaka gana un gran campeonato como forma de celebrarlo.


El cartel de Glico ha pasado por seis grandes evoluciones o generaciones, siendo la más
reciente la de 2014. En la que se sustituyeron completamente los sistemas tradicionales por
tecnología LED de alta definición. Aunque este cambio permite animaciones dinámicas,
consume menos energía y la imagen es más nítida, tenemos que admitir que a nosotros nos
gustaba más la versión anterior. Supongo que mucho tendrá que ver que es la primera que
conocimos cuando estuvimos en 2012, aunque comprendemos que ahora es mucho más
cómodo el poder customizarlo según eventos especiales, cuando antes estos cambios
resultaban más costosos y lentos de realizar.
Para ir en consonancia con el crecimiento de la ciudad y el enorme tráfico peatonal, el puente ha sido renovado y ampliado en varias ocasiones. La versión actual del puente es mucho más espaciosa para soportar la cantidad de visitantes diarios.



Muy cerca del puente se encuentra el famoso cangrejo gigante mecánico. Solamente tendrás que caminar un minuto para encontrarte con la enorme fachada roja del restaurante Kani Doraku. Este cangrejo se instaló en 1960 y rápidamente se convirtió en uno de los símbolos visuales de Dotonbori. Muchas fachadas compiten por llamar la atención, pero el cangrejo de Kani Doraku sigue encabezando el ranking de fama en cuanto a fachadas se refiere. Advertimos que las mejores fotos suelen hacerse desde la acera opuesta. Y por la noche, con los neones encendidos, el cangrejo destaca muchísimo más.
Otro icono de Osaka, es el Kuidador Taro, muñeco mecánico con vestimenta a rayas, cara
sonriente, gafas redondas, sombrero de payaso y tambor que toca de forma automática.
Creado en la década de los 50 para atraer clientes al restaurante Osaka Meibutsu Kuidadore. Este restaurante cerró en 2008, pero la popularidad del personaje hizo que se conservara y se trasladó a una tienda de souvenirs, la Kuidadore Taro Shop, especializada en productos del personaje. Si quieres un recuerdo exclusivo de Osaka, aquí encontrarás ediciones limitadas y souvenirs exclusivos de la ciudad.



Otras fachadas que te irás encontrando por el camino son las del Cartel Meiji, la del famoso Dragón del restaurante de ramen Kinryu Ramen (abierto las 24 horas), el pez globo o fugo del Toyoshi Tonbori (izakaya especializado en, redoble de tambores, el pez globo), las enormes gyozas que marcan el sitio del restaurante Osaka Ohsho o la del chef con cara de enfado del Kushikatsu Daruma, aquí encontrarás las famosas brochetas empanadas que se mojan en salsa ligeramente dulce (¡no puedes mojar la misma brocheta dos veces!).


A continuación, te aconsejamos comer takoyaki en la calle, esto es casi obligatorio en Osaka, y estando en Dotonbori, no puedes desaprovechar la ocasión. Nosotros recomendamos probarlos en Akaoni, sitio muy popular entre locales y turistas y en cuya fachada verás varios diablillos rojos, aunque no tendrás que esperar mucho, pues la velocidad a la que los cocinan es impresionante. Otro lugar que nos gusta mucho es Kukuru donde los takoyakis son bastante grandes y muy cremosos. Si te apetece sentarte un rato, otra muy buena opción es Creo-Ru. Y hablando de takoyaki, seguro que la fachada de un pulpo te llama la atención. Se corresponde con el museo Dotonbori Konamon, el cual está dedicado a la historia de Dotonbori a través de su gastronomía. En su planta baja también podrás disfrutar de este platillo.
A continuación, bajaremos a la zona peatonal junto al canal de Dotonbori para dar un paseo.
Desde aquí verás pasar el Tombori River Cruise, pequeños barcos turísticos que recorren el
canal.


Después es hora de entrar en el Don Quijote, que se encuentra a pocos minutos andando del Kani Doraku. Es cierto que Don Quijote es una cadena que se encuentra fácilmente por todo Japón, pero esta tienda destaca por su noria amarilla, la Ebisu Tower. No siempre se encuentra en funcionamiento, pues depende de si se encuentra en mantenimiento o reformas, y no es una atracción muy emocionante, pues su recorrido es lento. Lo cual es normal si consideramos que actúa más como mirador. Si te apetece contemplar las vistas del canal desde las alturas, puede resultar interesante, aunque lo que no puedes dejar de hacer en un Don Quijote es comprar snacks japoneses (entre los que no pueden faltar Kit Kats de sabores inusuales), cosmética japonesa, bebidas llamativas, productos curiosos y recuerdos baratos. Como punto a favor, abre hasta muy tarde, como es habitual en muchos locales de Dotonbori.
A unos 5 minutos andando desde el Don Quijote podemos encontrar uno de los lugares con más encanto de Osaka y el mayor contraste dentro del mismo barrio de Dotonbori. Nos refereimos a Hozenji Yokocho, un pequeño callejón tradicional que conserva la atmósfera del antiguo Osaka. Para encontrarlo, tendrás que caminar hacia el interior de las calles de Namba, alejándote ligeramente del canal, encontrarás señales que te marcan el camino hacia Hozenji. Parece cosa de magia el cambio de ambiente en pocos metros, pasamos de una zona con ruido, neones y pantallas gigantes a una zona de callejones silenciosos con iluminación tenue, mucha de ella aportada por farolillos, e izakayas. Es uno de los rincones más fotogénicos. Además, se agradece la relativa tranquilidad con respecto al Dotonbori más típico.
En el centro del callejón está el pequeño templo Hozenji, un templo budista que se ha
convertido en un lugar de oración y descanso dentro de una de las zonas más animadas de
Osaka. Aunque fue fundado en el siglo XVII, cuando la zona de Dotonbori comenzaba a
desarrollarse como distrito de entretenimiento y comercio, incendios y guerras dañaron parte de la edificación, pero como suele ser habitual en Japón, su reconstrucción se llevó a cabo manteniendo su estética tradicional.


El elemento más conocido de Hozenji es su estatua de Fudo Myoo, una deidad budista
protectora que está completamente cubierta de musgo verde. Esto es debido a la tradición de lanzar agua sobre la estatua mientras los visitantes rezan o piden deseos. Esta humedad
constante ocasionó este rasgo tan característico que tiene en la actualidad, de hecho, se la
conoce hoy en día como “Mizukake Fudo” (Fudo cubierto por agua).

Si nos seguimos alejando del canal, acabaremos en Ura-Namba, que literalmente significa “la parte trasera de Namba”. Hace referencia al entramado de pequeñas calles escondidas detrás de las zonas comerciales principales. Nos encontramos ante el ambiente más local alejado de las avenidas más turísticas de Dotonbori, se podría decir que aquí viviremos el Osaka más auténtico e informal. Aquí el ambiente es más local y relajado y el lugar donde recomendamos experimentar la vida nocturna de Osaka. Veremos callejones estrechos, humo saliendo de las cocinas y carteles japoneses retro, una delicia para cualquier fotógrafo urbano.
Esta zona está hecha para recorrerla sin rumbo y sin planificar demasiado. Es mejor dejarse
llevar por el ambiente y dejarse sorprender por pequeños locales escondidos o restaurantes
sin grandes carteles.
Qué comer en Dotonboti
Osaka es conocida como la cocina de Japón, apodo que le fue atribuido gracias a ser el principal centro comercial del país y, por tanto, lugar al que llegaban productos de todas las regiones. La enorme cantidad de alimentos que pasaban por la ciudad hizo posible el nacimiento de platos icónicos y Dotonbori es, indudablemente, un estupendo escaparate gastronómico para disfrutar de estas recetas.

Podemos ser testigos de la pasión que hay en Osaka por la comida, como demuestra una expresión popular: “kuidadore” que se traduciría como “comer hasta quedarse sin dinero”. Lo que está claro es que aquí comer no es simplemente una necesidad, sino parte fundamental de la experiencia cultural.
Mientras pasees por Dotonbori, serás consciente de que está lleno de restaurantes, puestos callejeros e izakayas donde probar algunas de las especialidades del país. Entre esas especialidades se encuentran las siguientes:
- Takoyaki: deliciosas bolas de masa rellenas de pulpo, ligeramente crujientes por fuera y cremosas y calientes por dentro. Se me hace la boca agua de pensar en ellas.
- Okonomiyaki: comúnmente conocida como la “pizza japonesa”, es otra de las grandes especialidades locales. Es una especie de tortilla hecha a la plancha cuyo ingrediente principal es la col. Da igual que no seas de comer verduras, te encantará.
- Kushikatsu: brochetas rebozadas y fritas que pueden llevar carne, verduras, marisco y queso. Se sirven con salsa, pero cuidado, si la salsa es compartida no se puede mojar dos veces la brocheta. Una cadena muy famosa en Osaka para probar el kushikatsu es el Daruma.
- Wagyu y yakiniku: si quieres darte un capricho, encontrarás bastantes locales especializados en carne wagyu y yakiniku (barbacoa japonesa)
- Cheesecake japonés: si eres de los que se han apuntado a la moda de los cheesecake esponjosos, hay un local muy famoso cerca de Namba Station que suele tener bastante cola, pero por algo será. Nos referimos al Rikuro Ojisan no Mise. Aquí no podemos darte ningún feedback por experiencia, pues no somos muy de dulces, aunque somos consciente de la pasión que levanta. Lo que sí podemos decir es que siempre hay pasteles recién hechos y que la locura por este tembloroso pastel es muy real. Hay varias sucursales, pero ésta además cuenta con una cafetería en la planta superior.
Hay otras comidas callejeras y snacks que podrás probar mientras das un paseo por Dotonbori: melon pan, taiyaki, dulces de matcha y helados. Un sinfín de delicias que querrás probar, aunque solamente sea por el aspecto que tienen.
Salvo excepciones, la verdad es que no hace falta ninguna recomendación para probar estas comidas. Nuestro consejo es que pruebes aquello que te llame la atención y que las largas colas no son necesarias. Si te apetece takoyaki y donde quieres comerlos hay muchísima gente, pruébalos en otro sitio. Nosotros no somos capaces de rememorar ningún lugar en el que no hayamos acabado satisfechos con el sabor. En líneas generales, la comida japonesa es de muy buena calidad.


Aunque si hay algún consejo que nos gustaría dar seria la de explorar por las calles secundarias y entrar en los pequeños establecimientos. Muchas veces habrá menos gente, la experiencia será más local y los precios serán más económicos.
Parte del encanto de comer en la zona es no planificar demasiado. Ir caminando y probar aquello que te huela bien, te entre por los ojos o te dé curiosidad. Probar distintos platos en varios sitios y disfrutar de este estilo más desenfadado de acceder a la cultura gastronómica de Osaka.
Alojarse en Dotonbori
Alojarse en Dotonbori puede ser una buenísima opción para visitar Osaka, sobre todo si quieres disfrutar de la vida nocturna, la gastronomía y el ambiente más animaddo de la ciudad. Te encontrarás a un corto paseo de algunos de los lugares más famosos de la ciudad, además de contar con excelentes conexiones de transporte gracias a la cercanía de Namba Station.
Tiene, entonces, varias ventajas que pueden hacer de esta ubicación un lugar excelente para conocer Osaka, e incluso toda Kansai. Entre ellas está la céntrica ubicación con conexiones con metro y trenes estupendas, una oferta gastronómica imposible de pasar por alto, un ambiente animado hasta altas horas, facilidad a la hora de hacer traslados desde y hacia el aeropuerto de Kansai y encontrarse cerca de Namba, Shinsaibashi y Kuromon Market, por poner algunos ejemplos.
Es cierto que no hay ubicación perfecta, por lo que tendrás que sopesar los inconvenientes, entre los que se encuentran el que sea una zona más ruidosa por la noche, el mayor precio de los hoteles si buscas vistas al canal y la afluencia de turistas durante todo el año. Así que, si prefieres la tranquilidad, puede que Umeda sea mejor opción, aunque si quieres ser partícipe del Osaka más vibrante, Dotonbori es tu lugar.
A continuación, vamos a ofrecer una serie de alojamientos en distintos rangos de precio. Hemos tenido en cuenta que todos tengan una buenísima relación calidad/precio, que estén a poca distancia de Namba Station, que tengan baño privado, aire acondicionado y servicio de lavandería.
Para sibaritas, aunque a un precio bastante decente, está el Centara Grand Hotel Osaka, un hotel de cinco estrellas con habitaciones doble desde 308€ y vistas a la ciudad. Además, cuenta con spa y centro de bienestar, 6 restaurantes y parking privado entre otros servicios.
En un rango medio/alto, Fraser Residence Nankai Osaka es una muy buena opción. Estamos ante un apartahotel de 4 estrellas desde 160€. Ideal para aquellos que les gusta tener una pequeña cocina, sobre todo para aquellos con algún tipo de intolerancia alimentaria y que quieran tener el control total de lo que comen. Una de las mejores cosas es que cuenta con lavadora propia, algo esencial para quien viaje para estancias más largas o quiera llevar poco equipaje.
Y en un precio económico, OYASUMI Art HOTEL Dotonbori, con un precio desde 85€ para habitaciones familiares. Lo mejor es que es muy tranquilo, algo sorprendente por su ubicación.
Alrededores de Dotonbori
Dotonbori tiene muchísimo que ofrecer, solamente basta con repasar la ruta que hemos recomendado para descubrir sus puntos más imprescindibles. Pero lo mejor es que, desde ahí, se pueden visitar a pie muchos lugares, convirtiéndose en una base perfecta para explorar la zona centro de Osaka sin necesidad de usar el transporte.



- Shinsaibashi-suji: con casi 600 metros de longitud, esta enorme galería cubierta (“shotengai”) es la principal arteria comercial de Osaka. Conecta los distritos de Shinsaibashi y Namba, convirtiéndose en el lugar perfecto para disfrutar de compras, gastronomía y ambiente urbano japonés.
- Sennichimae Doguyasuji: famosa calle dedicada a los utensilios de cocina. Si te gusta cocinar, pensarás que has entrado en el paraíso. Cuchillos japoneses, vajilla, palillos, utensilios profesionales y reproducciones de comida japonesa. Super interesante, incluso si no eres precisamente un cocinillas.
- Kuromon Ichiba Market: mercado que tiene más de 150 puestos donde probar productos frescos y especialidades locales.
- Nipponbashi y Den Den Town: es a Osaka lo que Akihabara a Tokio. Tiendas de anime, manga, videojuegos, figuras coleccionables y electrónica. Aquí la cultura otaku está muy presente.
- Amerikamura: es el barrio alternativo y juvenil de Osaka. Encontrarás tiendas vintage, arte callejero, cafeterías originales… en resumen, se respira un ambiente creativo. Ideal para salir un poco de las típicas compras.
- Namba Yasaka Jinja: nos encontramos ante uno de los santuarios más sorprendentes de Osaka cuyo principal atractivo es una gigantesca cabeza de león de más de 12 metros de altura que, según la tradición, devora los malos espíritus y atrae la buena fortuna.
- Namba Parks: moderno complejo comercial construido sobre el antiguo estadio de béisbol de Osaka. Sus jardines escalonados y terrazas verdes es lo más llamativo del conjunto. Perfecto para descansar y para disfrutar de las vistas de la ciudad desde distintos ángulos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo dedicar a Dotonbori?
El tiempo que deberías dedicar para visitar Dotonbori dependerá mucho de lo que quieras hacer allí. En un par de horas podrás visitar los principales puntos turísticos del barrio. En ese tiempo podrás hacer fotografías y disfrutar del ambiente. Pero no podrás comer con tranquilidad ni explorar los rincones más perdidos de la zona. Para que te hagas una idea, si quieres entrar en el Don Quijote, por ejemplo, el tiempo pasa volando, en lo que creas que en 15 minutos puedes hacer un recorrido rápido, cuando te quieras dar cuenta, has pasado más de una hora curioseado los distintos pasillos del comercio.
Si quieres ver con tranquilidad el barrio, acercarte a todos los puntos más icónicos, disfrutar de la gastronomía y curiosear en distintas tiendas, entonces con unas 4 horas, sería suficiente. Sin contar el tiempo que empleemos en comer por allí. Eso es incalculable si nos dejamos llevar por sus sabores.
Aunque para disfrutar completamente de la experiencia y, además, visitar los alrededores que hemos aconsejado, perfectamente podrías dedicarle toda la jornada.
¿Cuál es el mejor momento para visitar Dotonbori?
El mejor momento para visitar Dotonbori sería antes del atardecer, para ver la transición entre el día y la noche, ver cómo se transforma con el encendido de los neones y disfrutar de los reflejos sobre el agua. Eso sí lo mejor sería evitar los festivos y fines de semana, pues aumenta ya de por sí el trasiego de transeúntes.
¿Merece la pena Dotonbori?
Visitar Dotonbori merece totalmente la pena. Nosotros siempre hemos acabado recorriendo el barrio todas las veces que hemos visitado Osaka. Esa vibra en el ambiente me resulta muy difícil de explicar, además es genial para disfrutar de la comida y para dar un agradable paseo, además de para realizar compras.
¿Es peligroso?
Caminar por Dotonbori, ya sea de día o de noche, es totalmente seguro. A pesar del animado ambiente nocturno, la sensación es de orden.
¿Se puede ir con niños?
Se puede visitar con niños sin problema, además que es una zona que les encanta. Ver las fachadas con animales gigantes, los carteles de neón, las tiendas con encanto… todo ello se confabula para que los más pequeños queden fascinados. Es cierto que no es un barrio adaptado a niños como tal en el sentido de que no hay parques ni zonas de juego, pero tampoco la echarán en falta. Lo que sí hay que tener en cuenta son ciertos aspectos como cenar antes de las horas punta, tener paciencia a la hora de completar el recorrido y pensar que las compras en sitios como el Don Quijote están aseguradas.
Si antes de visitar Osaka hemos estado en otras ciudades de Japón, seremos conscientes de que la personalidad de sus gentes es más dinámica, acogedora y divertida, algo que se traslada también a la propia Osaka, siendo el barrio Dotonbori el mejor lugar para percibir esta energía. No podemos caer en el error de pensar que Dotonbori es simplemente una calle llena de neones, pues entonces simplificaríamos mucho su espíritu.
De canal comercial a uno de los centros de ocio y entretenimiento más famoso de Japón, ha sabido evolucionar en sus más de 400 años de historia, pero sin dejar de lado ciertos rincones históricos, siendo capaz de conservar una identidad propia que traspasa a la de sus iconos turísticos.
Por eso es más que recomendable dedicar algunas horas para entrar en sintonía con lo que la ciudad tiene que ofrecernos. Dotonbori se respira y se vive. En definitiva, Dotonbori es un lugar que no debe faltar si es nuestra primera visita por Japón. Y bueno, para repetir una y las veces que haga falta.





